Alojamientos insólitos: dormir en un faro, un monasterio o una antigua cárcel
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Alojamientos insólitos: dormir en un faro, un monasterio o una antigua cárcel

Hay hoteles que cumplen su función: sirven para dormir. Pero hay otros que ofrecen algo más de misterio y de historia. Si eres de las personas que buscan algo distinto, los alojamientos insólitos de los que te vamos a hablar hoy te encantarán.

Además, lejos de ser una simple curiosidad, estos lugares permiten conservar parte del patrimonio arquitectónico y ofrecen una forma distinta de conocer un destino. Porque, muchas veces, el edificio en el que duermes es tan interesante como los monumentos que visitas.

 

Alojamientos insólitos: dormir en un faro

Encabezamos la lista con estos lugares porque nos resultan especialmente atrayentes. Hace ya muchos años que los fareros no necesitan la presencia permanente de los fareros, aunque alguno queda.

Con la automatización de las señales marítimas, muchas de estas viviendas estuvieron a punto de desaparecer. Afortunadamente, varias de ellas se han restaurado y convertido en alojamientos.

Algunos faros en los que puedes alojarte:

  • Faro de Isla Pancha (Ribadeo, Lugo)
  • Clare Island Lighthouse (Condado de Mayo, Irlanda)
  • Loop Head Lighthouse (condado de Clare, Irlanda)

Dormir en un faro permite disfrutar de un entorno privilegiado con un paisaje único y una forma de vivir el mar muy auténtica. Eso sí, abrígate porque el viento suele azotar estas bravas costas.

 

Monasterios convertidos en hoteles

Mucho antes de que existieran los hoteles modernos, los monasterios ya acogían a peregrinos y viajeros. En algunos lugares, esa tradición continúa, mientras que otros edificios religiosos se han rehabilitado para garantizar su conservación.

Monasterios que reciben huéspedes actualmente:

  • Parador de Santo Estevo (Ourense): monasterio benedictino rodeado por los cañones de la Ribeira Sacra.
  • Monasterio de Valvanera (La Rioja): mantiene una hospedería donde es posible alojarse en un entorno de gran tranquilidad.
  • Fontevraud L'Hôtel (Abadía de Fontevraud, Francia): pertenece a uno de los conjuntos monásticos más importantes de Europa.

Además de ser ahora alojamientos insólitos, estos lugares fueron, durante siglos, espacios de estudio, cultura y conservación del conocimiento.

 

Dormir en un castillo

Europa conserva miles de castillos, pero mantenerlos cuesta una fortuna. Por eso, muchos propietarios han decidido convertirlos en hoteles, preservando el patrimonio sin renunciar a la historia.

Castillos en los que puedes pasar la noche:

  • Parador de Cardona (Barcelona): una de las fortalezas medievales mejor conservadas de Cataluña.
  • Parador de Oropesa (Toledo): con vistas a toda la localidad.
  • Ashford Castle (Condado de Mayo, Irlanda): uno de los hoteles históricos más famosos del mundo.
  • Schloss Leopoldskron (Salzburgo, Austria): palacio barroco conocido, entre otras cosas, por aparecer en Sonrisas y lágrimas.

Dormir entre estas murallas centenarias te lleva a soñar con la vida en estos edificios mucho antes de que tú llegaras a conocerlos.

 

¿Te atreverías a dormir en una antigua cárcel?

De entre los alojamientos insólitos que te presentamos hoy, puede que este sea el más raro de todos y, aunque puede parecer una idea extraña, hay quienes encuentran divertido alojarse en prisiones que ahora son hoteles.

Estas construcciones conservan muchas de sus galerías, puertas o patios originales, integrándolos en un proyecto totalmente nuevo.

Algunas cárceles convertidas en hotel:

  • Het Arresthuis (Roermond, Países Bajos): una prisión del siglo XIX transformada en un hotel de cuatro estrellas.
  • Malmaison Oxford (Oxford, Reino Unido): ocupa la antigua cárcel victoriana de la ciudad y algunas habitaciones se encuentran en viejas celdas rehabilitadas.
  • Lloyd Hotel (Ámsterdam, Países Bajos): un edificio que fue hotel, centro de emigrantes, prisión y, de nuevo, alojamiento.

Estas reconversiones no buscan glorificar su pasado, sino ayudar a conservar edificios que forman parte de la historia de las ciudades.

 

Otros edificios históricos en los que puedes alojarte

Las opciones no terminan en castillos o monasterios. Hoy es posible dormir en lugares verdaderamente sorprendentes, como por ejemplo:

  • Antiguas estaciones de tren
  • Molinos de viento tradicionales
  • Casas cueva, como las de Guadix (Granada)
  • Palacios renacentistas en ciudades como Florencia o Venecia
  • Antiguas fábricas reconvertidas en hoteles de diseño
  • Bodegas rehabilitadas para el turismo enológico

Cada uno representa una oportunidad de acercarse al patrimonio local.

 

Dormir también puede ser una forma de viajar

Cada vez más personas buscan salirse de las rutas y experiencias habituales, y elegir alguno de estos alojamientos insólitos supone conocer un destino desde otra perspectiva, comprendiendo mejor su pasado.

Y quizás esta sea la mayor curiosidad de todas: descubrir que algunos de los lugares más interesantes de un viaje no se visitan durante el día, sino a la hora de dormir.