Ciudades construidas para sobrevivir a condiciones extremas
Yakutsk: la ciudad más fría del mundo
En el este de Rusia se encuentra Yakutsk, la ciudad más fría del planeta.
Durante el invierno, las temperaturas descienden hasta los -40 °C e incluso se acercan a -50 ºC. Como puedes imaginar, en estas condiciones, el día a día cambia por completo:
- Los coches se mantienen encendidos para evitar que los motores se congelen.
- Muchas tuberías no van bajo tierra porque el suelo está congelado gran parte del año.
- Los edificios se construyen sobre pilotes para evitar que el calor derrita el permafrost (amalgama de tierra, arena y rocas unidas por hielo subterráneo) y desestabilice las estructuras.
La vida social y laboral también tiene que adaptarse a un clima en el que pasar demasiado tiempo al aire libre puede ser peligroso en pocos minutos.
Dubai: una ciudad construida en pleno desierto
El caso de Dubai es otro ejemplo de adaptación extrema, en este caso al calor y el terreno árido.
En verano, las temperaturas pueden superar los 40 ªC tranquilamente, con niveles altos de humedad. Esto ha condicionado por completo el diseño de la ciudad y la vida cotidiana.
Dubai depende totalmente de:
- Aire acondicionado
- Desalinización del agua marina
- Espacios interiores climatizados
- Infraestructuras preparadas para el calor extremo

